Se Debe Saber Gobernar, Pero También Comunicar

Lunes, 22 de Octubre de 2018 07:56 administrador
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Editorial

Se Debe Saber Gobernar, Pero También Comunicar

En cualquier régimen gubernamental, no es suficiente que se atiendan las necesidades de la población, además de que el trabajo se haga bien, sino además la población debe conocerlo, por lo que ahí juega importante papel la comunicación.

De ahí la importancia de los cambios que ha promovido a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal el futro gobierno del presidente electo Andrés Manuel López Obrador cambios importantes, además de la creación de dependencias y reducción de Secretarías, para concentrar en la oficina presidencial la política y operación de la comunicación social del conjunto del gobierno federal, logrando con ello lo que trataron de hacer anteriores administraciones federales

De ahí que para un gobierno, no solo debe saber Gobernar, sino además saber comunicar su trabajo, sus logros y sus futuras acciones para lograr los consensos necesarios que den legitimidad a su acciones, no solo con los beneficiarios, sino además que norme el criterio con el que juzguen sus acciones.

El cambio en la política de comunicación en el nuevo régimen gubernamental obedece a que la sociedad se ha transformado en sus hábitos informativos y de interacción social, incluso los mismos medios convencionales (prensa escrita, Radio, Televisión), al igual que el gobierno y las grandes empresas, tratan de resolver su propia crisis ante la irrupción de la comunicación digital que está arrasando con todo.

Hoy más que nunca se presenta en cada hombre del poder conformar criterios de comprensión a la información tan rápida que recibe a cada momento, por lo que de acuerdo a su preparación cada quien procesa a su modo lo que ocurre, lo que motiva la especulación, las noticias falsas que atienden más a los intereses de los particulares, los medios o de los periodistas, no a la conformación de la opinión pública bien informada.

Por ello, ahora el gobierno encara en algún momento el embate de un sector, amplio o reducido, pero activo, esto como muestra de los nuevos términos del pluralismo y como una de las expresiones de la vigencia de la democracia.

Los términos del consenso de las mayorías han cambiado y afecta principalmente a instituciones gubernamentales, así como a las privadas, y son las redes sociales quienes abren espacio a esta acción y con frecuencia, las élites de la información se presentan impotentes frente a movilizaciones auténticas o campañas emprendidas en su contra.

La irrupción digital en el mundo y particularmente en México es de lo más trascendental en el ejercicio de las libertades, ya que presenta aspectos positivos y negativos por lo que aún se deben construir los principios, donde juegan papel importante los valores sociales como la Libertad, Justicia, Verdad, para hacer prevalecer virtudes y ventajas sobre los temas negativos.

Pero esta situación se agrava con la expansión de lo digital, donde priva el anonimato puede socializar un argumento, crítica o imagen negativa -cierta o falsa-, lo que aumenta la sensación de que lo malo tiene primacía sobre los positivo, de ahí que los más expuestos al escrutinio público en razón de sus cargos o actividades públicas, muy pocas veces voltean a sí mismos para encontrar la explicación de lo que ocurre, bien sea que se han cometido faltas o que se ha comunicado mal, ahí está la clave del asunto.

Ante esta situación vigente, el tema es unificar la comunicación social es un reto mayor esto no es fácil porque cada dependencia tiene su particular ámbito de competencia y las prioridades específicas del área de responsabilidad, de ahí que el sentido concentrador de la comunicación social del próximo gobierno va a contrapelo de la anunciada desconcentración territorial de las dependencias del gobierno federal.

Se ha insinuado que el proyecto de concentrar la comunicación social del próximo gobierno pretende un objetivo de ahorro, esto no es certero ya que “el ahorro” no es lo fundamental sino gastar mejor, sobre todo si va a disminuir la bolsa de recursos para tal propósito.

Sin duda, uno de los retos para la comunicación es la inversión en medios digitales pero se debe tomar en cuenta que no deben ser tratados como si fueran convencionales sería un error, ya que la publicidad digital se puede perfilar con una eficiencia mayor el mensaje, objetivo crítico para toda política de comunicación social. De ahí que la transparencia de los criterios de la asignación de publicidad será seguramente un sano en la relación del gobierno con los medios de comunicación.